Microgreens
Cómo emplatar con microgreens: guía para chefs

Guía para chefs · Alanda Greens
El microgreen es el último gesto del plato: el que aporta frescura, altura y color justo antes de salir al pase. Bien usado, eleva; mal usado, estorba.
En una cocina profesional, los microgreens no son relleno. Son una herramienta de acabado que aporta color vivo, textura crujiente, un punto de sabor y volumen al plato. Pero su efecto depende de cómo y cuándo los pongas. Esta guía recoge las técnicas que mejor funcionan en el pase y qué variedad elegir para cada tipo de plato, con nuestro catálogo de microgreens como referencia.

El microgreen, siempre al final
Los microgreens se colocan en el último momento, ya emplatado el resto. El calor, el vapor y las salsas calientes los apagan en segundos: pierden porte, color y textura. Tenlos en cámara, sácalos justo antes y colócalos con pinzas sobre los elementos ya dispuestos.
Qué microgreen para cada plato
Cada variedad tiene un carácter distinto. Estos son los que más usan las cocinas con las que trabajamos, con la idea de uso de cada uno:
Micromezclum Clásico
Base versátil de emplatado
Girasol
Carnoso y dulce, buen bocado
Guisante
Tierno, dulzor a guisante fresco
Kale
Sabor intenso, gran tenida
Brócoli
Suave, con ligero amargor
Mostaza China
Picante potente, tipo wasabi
Rábano Rosa
Picante, tallos rosados
Rábano Morado
Picante, color morado
Remolacha
Terroso, púrpura intenso
Cilantro
Cítrico y herbal
Si todavía estás definiendo qué son y en qué se diferencian de los germinados, lo explicamos en qué son los microgreens.
Cuatro técnicas que marcan la diferencia
- Pinzas, no dedos. Las manos calientan y marchitan. Trabaja con pinza fina y mano fría.
- Juega con la altura. Los microgreens dan volumen: colócalos creando un pequeño relieve en lugar de aplastarlos sobre el plato.
- Contraste de color. Un rábano rosa o una remolacha sobre una crema clara, un girasol verde sobre un fondo oscuro: el contraste hace el trabajo.
- Menos es más. Unos pocos brotes bien colocados lucen más que un puñado amontonado, y respetan el sabor del plato.
Combinar sabor y color
La clave está en emparejar el microgreen con el plato, no solo decorarlo. Un picante (mostaza, rábano) aporta contrapunto a un bocado graso; un dulce (girasol, guisante) acompaña ensaladas y pescados; un terroso (remolacha) liga con platos de raíz. Para rematar la paleta, combina con nuestras flores comestibles y hojas.
Que lleguen en su punto
Ninguna técnica salva un brote mustio. Por eso cosechamos bajo pedido y enviamos en frío, para que lleguen firmes y con casi toda su vida útil por delante. Las pautas de conservación, en cuidados.
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se ponen los microgreens en el plato?
Siempre al final, con el resto ya emplatado y justo antes de servir. El calor y el vapor los apagan enseguida.
¿Qué microgreen es mejor para empezar?
El Micromezclum Clásico es la base más versátil. A partir de ahí se incorporan variedades con más carácter según el plato.
¿Se pueden mezclar con flores comestibles?
Sí, combinar microgreens con flores comestibles da contraste de textura y color. Es una de las combinaciones que mejor funcionan en alta cocina.
¿Llegan frescos a toda España?
Sí, a toda la península (excepto islas) en 48 horas con cadena de frío. Los envíos salen los jueves y llegan el viernes antes de las 13:30.
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